

Hace unos tres de meses, más o menos, uno de esos amigos de toda la vida, José Miguel, me llamó y me dijo: ¡Oyes! Crís, no quiero excusas… El 27 de septiembre nos vamos a Barcelona con Nano a ver a “los Police”… - ¿Qué me dices?, ¿Que van a tocar estos tíos otra vez juntos? ¡Cuenta conmigo! Y… ¿Las entradas? – Le pregunte – No te preocupes, eso se resuelve…Y es que mis amigos Nano y José Miguel para esto de la música son los conseguidores oficiales del reino.
Así que confirmado, el jueves 27 de septiembre de 2007, nos fuimos José Miguel, Nano y Yo, después se incorporó otro amiguete, al Palco VIP a ver a “The Police” en directo… después de pasarnos 25 años venerando, idolatrando y admirando a este grupo como uno de los grandes influyentes de nuestra formación personal, cultural y musical… Y eso que nunca tuvimos la ocasión de verlos juntos en directo. Aunque siempre hablamos de ellos como si hubiésemos estado hasta en los ensayos. Bueno admito que durante las giras de Sting

por España, he currado muy cerca de el.
Yendo al grano, y después de un periplo imposible de exponer al completo para llegar al Olímpico de Montjuïc: que si salimos ya, que si no, que si un pelotazo, que si prefiero una cerveza… bueno vale un pelotazo, que si esperamos, que si en taxi, que si en metro, que si una hora en taxi, que si ya te lo había dicho, que si no llegamos ¡cabronazo!, que si andando, que si yo no ando, que si en metro habríamos llegado, que si yo el metro no lo cojo, que si corriendo…En fin... Que fácil es la regresión a los 19 años cuando estas con los amigos de siempre… jejeje.
Bueno, yendo al grano, decía… Ante un escenario que nada tiene que envidiar al de los Rolling, y esperando ver como entre tres tíos, mayores

ya, iban a ser capaces de llenarlo… Empieza a sonar temazos de Bob Marley… Uyyyy, esta espera empieza bien… y Zasss! Se apagan las luces, se calla Bob Marley y aparecen desde la oscuridad Sting, Andy Summers y Stewart Copeland… ¡Dios mío! Como suena esa guitarra, como suena ese Bajo y como llena esa batería… parecen una “macrorquesta” tocando el
“Message in a Bottle”…, por cierto gane la apuesta de que iban a arrancar con esta canción, y es que comenzaron con el listón tan alto que a lo largo de todo el concierto se dejaron el alma para no bajarlo, esa batería no paraba en una coordinación perfecta con el bajo y con una guitarra que llenaba de acordes y solos y coros y de todo… La verdad, todo sonaba como siempre, no cambiaron nada, las canciones eran las de siempre, tocadas como siempre… pero es que no tenían que cambiar nada. Porque así, como siempre, es como son y no pueden ser de otra manera.
Ya con mas tranquilidad, en el disfrute de la impresionante sesión de canciones de siempre, se podía disfrutar de

una iluminación impecable y de unas pantallas que acercaban la imagen de los genios presentes en el escenario con todo tipo de planos dándote la sensación de estar dentro de su mundo, de su música, de sus notas, Junto a ese bajo “destartalao” que suena como dios, junto esa Stratocaster “del atleti”, junto a la batería con ese mítico Octoban… Un recuerdo para David, otro amigo y para siempre batería de “Sueños Libres”…jejeje.
Bueno, y como momentos orgásmicos de la noche ese Roxanne, Every little thing she does, De du du du- De da da da y el Every breath you take con esa voz, la de siempre, de Sting que ya me puede decir que es lo que ha dado al diablo para que lo mantenga como lo mantiene. Y finalmete esé definitivo Next to you... Sin palabras, solo música.
Bueno, luego hubo más amigos, algo más de fiesta y muchas risas... Y menos mal que esperó el autobús a pie de pista porque alguno por segundos, pierden el avión de vuelta allá por las 7:30 de la mañana… Menudo tute, chicos, menudo tute, que eso si... mereció la pena.