La nueva asignatura de
“Educación para la Ciudadanía” que se pone en funcionamiento para el curso que viene con temarios como el respeto a la diversidad y el rechazo al racismo, el rechazo a la xenofobia, la igualdad entre hombres y mujeres, el respeto y comprensión a los homosexuales, la información sobre los derechos de los ciudadanos en cualquier sociedad democrática así como los deberes de la ciudadanía para con la sociedad, promueve y educa sobre los

valores fundamentales y universales que ya se encuentran en nuestra Constitución y en documentos tan poco sospechosos como la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Sin embargo nuestra iglesia, la iglesia Católica Española y más concretamente la Conferencia Episcopal Española, a decidido inicial una guerra sin cuartel contra esta asignatura por considerar que “el Estado español se arroga un papel de educador moral” y debe de considerar que esos valores morales chocan con los que “ellos” pretenden inculcar a sus fieles y los no tan fieles en sus pretensiones de instaurar la religión Católica como asignatura obligatoria y entonces si permitir que el Estado se convierta en educador moral por medio de la iglesia Católica. Evidentemente un Estado moderno y Laico no puede permitir que los valores fundamentales de convivencia los manipule y los imparta una institución retrograda, partidista, basadas en la fe, en el dogma, en sentidos de culpabilidad, en la hostilidad a todo lo que no sea su Dios verdadero o la inexistencia del mismo, con la idea

de volver a sus métodos tradicionales de la obligatoriedad de convertir a los recién nacidos en católicos, cristianos, apostólicos y romanos por decreto y educarles en su “verdad verdadera” para que se comulguen, se casen cristianamente, se confiesen y se mueran y entierren en la cristiandad en régimen de exclusividad y monopolio.
Sin duda es preocupante que les resulte tan grave competir con valores como el respeto, la solidaridad, la tolerancia, la igualdad… la democracia. Están cayendo muy bajo… tan bajo que me demuestra que en algo si tenían razón, existe el infierno debajo del suelo de donde mas bajo no se podía caer.
